Salinidad del suelo: cómo reducir su impacto en el rendimiento de los cultivos

Cultivos más sanos y productivos.

–  Green Seal Company –

¿Qué es la salinidad del suelo y cómo afecta a los cultivos?

La salinidad del suelo se presenta cuando las sales solubles se acumulan en concentraciones que pueden afectar negativamente el desarrollo de los cultivos. Esta condición dificulta la absorción de agua por las raíces, puede alterar el equilibrio nutricional de las plantas y generar estrés osmótico e iónico. Como consecuencia, se puede retrasar el crecimiento y, en situaciones severas, comprometer la supervivencia del cultivo.

Cuando aumenta la concentración de sales en el suelo, disminuye la facilidad con la que las raíces pueden absorber agua. Aunque exista humedad disponible, la planta debe realizar un mayor esfuerzo para aprovecharla, lo que puede afectar sus procesos metabólicos y su desarrollo.

Por esta razón, identificar oportunamente la salinidad del suelo es fundamental para establecer medidas de manejo que contribuyan a mantener las condiciones adecuadas para el crecimiento de los cultivos.

¿Cómo afecta la salinidad a la productividad y calidad agrícola

La salinidad puede provocar desequilibrios hídricos y nutricionales desde las primeras etapas del cultivo. Cuando las plantas experimentan estrés salino, su crecimiento puede ralentizarse y su capacidad para responder a cambios de temperatura y humedad puede verse comprometida.

Estas alteraciones pueden afectar procesos fisiológicos importantes, como la floración, el cuajado y el llenado de frutos y granos. En consecuencia, el estrés salino puede repercutir tanto en el rendimiento como en la calidad de la producción agrícola.

La magnitud del impacto depende de factores como la concentración y composición de las sales, la sensibilidad del cultivo, las condiciones del suelo, la calidad del agua de riego y el manejo agronómico.

Por ello, evaluar las condiciones particulares de cada sistema productivo es esencial para definir estrategias de prevención y manejo.

Desarrollo del cultivo de tabaco: Se observa un mayor desarrollo vegetativo y un follaje más frondoso en el área tratada con FORTRESS y VIGOR MAX, evidenciando una respuesta favorable del cultivo dentro del programa de bioestimulación.

Estrategias para manejar el estrés salino en los cultivos

Un manejo adecuado del estrés salino comienza con la identificación del problema. Es importante diferenciar entre un suelo salino y un suelo salíno sódico, ya que esta ultima condicion requieren incluir algunas medidas agronómicas específicas.

Análisis del suelo y del agua
de riego

Para establecer un diagnóstico, se recomienda realizar análisis del suelo donde se desarrolla o se establecerá el cultivo y evaluar las fuentes de agua utilizadas para riego o fertirrigación.

En el análisis de suelo, es importante considerar parámetros como:

  • pH.
  • Conductividad eléctrica.
  • Concentraciones de sodio, calcio y magnesio.
  • Porcentaje de sodio intercambiable (PSI).
  • Capacidad de intercambio catiónico.
  • Contenido de materia orgánica.


En el análisis del agua de riego, conviene evaluar parámetros como el pH, la conductividad eléctrica, la dureza, el sodio y las concentraciones de bicarbonatos y carbonatos, entre otros indicadores pertinentes.

La interpretación conjunta de estos resultados permite determinar las características del problema y orientar las decisiones de manejo.

cultivo desarrollo vegetativo mas frondoso

Manejo del suelo, el agua
y el cultivo

Las estrategias para manejar la salinidad deben adaptarse a las condiciones del suelo, la calidad del agua y los requerimientos del cultivo. Entre las medidas que pueden considerarse se encuentran:

Selección del cultivo y la variedad: elegir especies y variedades con una tolerancia adecuada a las condiciones de salinidad del sistema productivo.

Planificación de la siembra: considerar la temporada, las condiciones ambientales y las características del suelo antes del establecimiento del cultivo.

Manejo del riego: ajustar la frecuencia y la cantidad de agua de acuerdo con las necesidades del cultivo, las condiciones del suelo y la calidad del agua disponible.

Drenaje del suelo: cuando las condiciones lo requieran, favorecer la evacuación del exceso de agua y de las sales disueltas mediante un sistema de drenaje adecuado.

Nutrición equilibrada: seleccionar fuentes de fertilizantes compatibles con las condiciones del suelo y del agua, evitando aplicaciones que puedan aumentar innecesariamente la concentración de sales.

Prevención de otros factores de estrés: reducir situaciones como el exceso o déficit de riego, la fitotoxicidad por herbicidas y los desequilibrios nutricionales.

Estas medidas deben definirse a partir del diagnóstico agronómico. En particular, las prácticas de lavado de sales y las enmiendas para suelos afectados por sodio requieren evaluar la calidad del agua, las condiciones de drenaje y las características químicas del suelo.

¿Qué papel desempeñan los compuestos orgánicos y biológicos en el manejo del estrés salino?

Además de una nutrición equilibrada y un manejo adecuado del suelo y del agua, existen insumos agrícolas que pueden complementar las estrategias para ayudar a los cultivos a afrontar condiciones de estrés abiótico, incluida la salinidad. Entre ellos se encuentran los bioestimulantes y los productos que incorporan compuestos orgánicos y biológicos, como extractos de algas pardas (Ascophyllum nodosum), micorrizas arbusculares y sustancias húmicas, entre ellas los ácidos húmicos y fúlvicos.

Estos componentes pueden contribuir a diferentes procesos relacionados con el desarrollo radicular, la absorción de agua y nutrientes y la respuesta fisiológica de las plantas frente a condiciones edafoclimaticas desfavorables. Su función depende de la composición de cada producto, las condiciones de aplicación y las características del cultivo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los bioestimulantes no sustituyen el diagnóstico de salinidad, el manejo del riego, el drenaje ni las medidas correctivas que requiera cada suelo. Su incorporación debe formar parte de una estrategia agronómica integral.

FORTRESS y VIGOR MAX

Ofrecen ingredientes activos validados en condiciones reales de campo y, en la actualidad, forman parte de programas de manejo agronómico orientados al manejo del estrés salino en diferentes cultivos.

Green Seal Company cuenta con FORTRESS y VIGOR MAX, dos productos que incorporan extracto de Ascophyllum nodosum y que presentan composiciones diferentes. Sus características permiten considerar distintas vías de aporte de compuestos para complementar el manejo agronómico del cultivo.

Bioestimulante FORTRESS de Green Seal Company con micorrizas arbusculares, extracto de algas y ácidos húmicos.
VIGOR MAX: Bioestimulante orgánico - Líquido / Concentrado Soluble CS

VIGOR MAX: Bioestimulante orgánico - Líquido / Concentrado Soluble CS

VIGOR MAX es un bioestimulante líquido resultado de la extracción de nutrientes y metabolitos de algas marinas del tipo Ascophyllum nodosum provenientes de la Costa Pacífica de Norte América. VIGOR MAX entrega a las plantas nutrientes de alta asimilación y componentes celulares vegetales como carbohidratos, proteínas, ácidos orgánicos y reguladores de crecimiento que traen excelentes beneficios a las plantas en cualquier momento del ciclo de cultivo.

VIGOR MAX es un producto orgánico diseñado para su uso foliar y al suelo y en cualquier sistema de cultivo, convencional y orgánico.

¿Se pueden utilizar FORTRESS y VIGOR MAX en un mismo programa

La aplicación de ambos productos en una misma mezcla es posible gracias a la excelente solubilidad y compatibilidad física, química y biológica de ambos insumos. No obstante, en dependencia del cultivo, las etapas fenológicas y el nivel de estrés del cultivo, pueden aplicarse por separado o en mezcla.

La elección del programa debe basarse en el diagnóstico del suelo y del agua, las características del cultivo y la orientación de un profesional agrícola.

– Conclusión –

Un manejo integral para reducir el impacto de la salinidad del suelo

La salinidad del suelo representa un desafío para la productividad agrícola porque puede limitar la absorción de agua y nutrientes y afectar procesos fundamentales del desarrollo vegetal.

Para manejarla, es esencial partir de análisis de suelo y agua, implementar prácticas adecuadas de riego y drenaje y mantener una nutrición equilibrada. Los bioestimulantes y otros insumos con componentes orgánicos y biológicos pueden complementar estas medidas cuando su uso resulta apropiado para las condiciones del cultivo.

FORTRESS y VIGOR MAX, de Green Seal Company, ofrecen formulaciones diferentes que pueden evaluarse dentro de programas agronómicos orientados al manejo del estrés salino.

¿Buscas alternativas para complementar el manejo de tus cultivos frente al estrés salino?

Consulta la información de los productos de Green Seal Company y solicita orientación técnica para evaluar la opción más adecuada para tus necesidades agrícolas.

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